Por Mazehual Quintos

 

La palabra sincretismo proviene de la palabra griega synkretismós, que significa coalición de 2 adversarios contra un tercero.

 

Actualmente se entiende como el sistema que trata de conciliar doctrinas diferentes, especialmente la fusión de cultos religiosos.

 

 

 

Sincretismo” es también el título de una escultura monumental colocada en agosto del presente en la zona centro de Guadalajara (Jalisco) que ha despertado una polémica religiosa en una de las ciudades con mayor población católica de México. La obra creada por el artista local Ismael Vargas se llama Sincretismo, ya que representa la fusión entre la diosa prehispánica Tonantzin (o Coatlicue) y la Virgen María de Guadalupe. La mezcla ha enfurecido a ciertos grupos católicos por considerarla una falta de respeto a la figura guadalupana.

 

 

 

De agosto a noviembre se han realizado 4 marchas en contra de esta escultura.

 

 

La cuarta marcha contra la obra Sincretismo se llevó a cabo el 11 de noviembre pasado,  el grupo de inconformes por la escultura instalada como parte de un programa de arte monumental urbano promovido por el ayuntamiento de Guadalajara, entre rosarios y alabanzas, reiteró que continuarán con sus marchas de repudio.

 

 

El presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro, ha manifestado en repetidas ocasiones que la obra no será retirada pese a la presión de los grupos católicos azuzados por el cardenal emérito Juan Sandoval Íñiguez, quien, por su parte, ha declarado que Sincretismo es una obra satánica que rinde culto a las fuerzas oscuras.

 

 

¡Es el diablo!, ¡viva Cristo Rey!, Es una ofensa a nuestra santa madre, decían las mantas, cartulinas y pancartas acomodadas en varios camiones repletos de bocinas donde se organizaron los cánticos y oraciones.

 

 

Los católicos, alentados desde las parroquias de toda la ciudad, revivieron incluso a la Guardia Nacional Cristera, jinetes que con todo y caballos llegaron desde los Altos de Jalisco para revivir la vieja consigna de ¡Viva Cristo Rey!, grito que en la primera mitad del siglo pasado tuvo justo en los Altos su máxima expresión durante ese movimiento religioso.

 

 

Las próximas serán el 11 y 12 de diciembre, justo durante las festividades de la Virgen de Guadalupe, cuya imagen consideran vulnerada por la obra del escultor Ismael Vargas.

 

 

 

Hay otra obra de arte, sin embargo,  una pintura pintada hace poco en la Mixteca poblana, por el maestro Filo, un tlacuilo de Huitziltepec.

 

Pero a diferencia de la de Guadalajara, ésta no trata de conciliar 2 doctrinas diferentes: el catolicismo con la antigua religión náhuatl.

 

 

 

 

En lugar de intentar fusionar 2 tradiciones religiosas, lo que hace es separar una de otra: la antigua religión náhuatl del cristianismo.

 

Efectivamente, en esta pintura ya no aparecen elementos ni católicos ni cristianos. La figura femenina que aparece no es la Virgen María sino Tonantzin.

Su titulo debería entonces ser el antonimo de sincretismo.

 

Pero, por cierto, ¿Cuál es el antónimo de sincretismo?

 

Porque esta pintura es precisamente eso: no-sincrética, anti-sincrética, a-sincrética…

 

Por eso, a falta de un título mejor, lleva por nombre:

 

“El pensamiento náhuatl cifrado en una veintena de días”