filintia

26 y 27 de septiembre del 2013.

Casa de la Aduana vieja.

Instituto de Ciencia Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”.

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

 

filini

Buenas Tardes.

 

 

 

“La Resistencia no es sólo  aguantar,  sino construir algo nuevo”

 

 

 

Como dije antes, entre 2001 y 2004 di clases en la primaria, secundaria y bachillerato de Santa Clara Huitziltepec, en la mixteca poblana. Todas,  sin excepción,  fueron gratuitas.

 

 

 

Por esos días la directora del bachillerato Octavio Paz habló conmigo, poniéndome en claro que si yo iba a dar clases de Inglés como Segunda Lengua, no era precisamente porque ella estuviera de acuerdo, sino porque padres de familia y alumnos lo pedían.

 

 

 

Eso sí, me puso muy en claro que tenía yo estrictamente prohibido tocar temas políticos con los alumnos, entiéndase,  decirles lo que pasa en México y el mundo.

 

 

 

Pero yo, necio como siempre, desde la primera clase les pregunté a los alumnos: ¿Por qué tienen  que aprender ingles?   ¿Por qué no chino, ruso, árabe…. o  náhuatl? 

 

 

 

Además,  les hablaba de la 2da guerra mundial, de la Guerra Fría, de la 4ta Guerra Mundial, de la Globalización y del Neoliberalismo.

 

 fililii

 

Un día, a algunos alumnos se les ocurrió que hiciéramos una excursión. Así que nos organizamos y rentamos un autobús para ir a Teotihuacán, Tlatelolco y Tepeyac, 3 lugares estratégicos en la historia de la cultura náhuatl.

 

 

 

Cuando la directora y los maestros del bachillerato se enteraron, les advirtieron a los alumnos que tenían estrictamente prohibido faltar a clases.

 

 

 

Ellos, ellas, estudiantes, me preguntaron – ¿Qué hacemos?

 

 

 

“Optar, esa es la libertad”-  contesté a los alumnos.

 

 

 

Llegó el día de la excursión y el autobús se fue a reventar. De hecho, algunos tuvieron que ir parados.

 

 

 

A los pocos días llegó el supervisor de zona al bachillerato. Ante maestros, padres de familia y alumnos, manifestó que yo no podía continuar dando clases en esa institución, al carecer yo de plaza en la SEP. O sea que me “corrieron”.

 

 

 

Entonces empecé a dar clases por mi cuenta debajo de un mezquite, uno de esos árboles que hay en  la mixteca.  Al poco tiempo, con ayuda de algunos niños, jóvenes y señores levantamos las paredes de lo que sería un aula. En el solsticio del 2004 la inauguramos; el piso era de tierra y como techo tenía una lona de tela; sin puertas ni ventanas.

 

 

 

Y así fue como empezó nuestro accidentado andar.

 

 

 

Pero… ¿Qué es la Escuela Autónoma Emiliano Zapata?

 

 

 

Es mi intención compartirles hoy 2 respuestas, la de  “alguien”  (o mejor dicho Nadie) y la nuestra.

 

 filijito

 

  1.     El 15 de febrero del 2006, en el marco de la Otra Campaña, el Subcomandante insurgente Marcos visitó nuestra aula, allá en la mixteca poblana. Hicimos de cuenta que nuestra aula era un set de televisión, a la que llamamos TVRB: Televisión Rebelde ¡un reventón en su televisor!

 

 

 

 El subcomandante se sentó entre el público, como un espectador más. Varias personas pasamos a contar nuestras historias.

 

 

 

Después de una semana por el estado de Puebla, el subcomandante terminó su recorrido en la Universidad Iberoamericana. Ahí, ante estudiantes y maestros, hizo una pregunta:

 

 

 

¿Qué tan grande es el Mundo?

 

 

 

 Uno a uno fue mencionando los pueblos y lugares que visitó en el estado de Puebla, dando las respectivas respuestas que a su paso encontró.  Cuando llegó el turno de mi pueblo, el Sup expresó:

 

 

 

 “En Huitziltepec, desde una escuelita autónoma, una televisión rebelde transmite una verdad: el mundo es tan grande que cabe la historia de la comunidad, y de su afán y lucha por seguir asomándose al Universo, pero con dignidad”

 

 

 

 

 

         2.     Hace un mes, al término de la Escuelita zapatista, en el Cideci Uni-Tierra, en San Cristóbal de las Casas, en el suroriental estado de Chiapas, se llevó a cabo la cátedra tata Juan Chávez Alonso.

 

 

Ahí, ante el Congreso Nacional Indígena y la Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, nosotros, la Escuela Autónoma Emiliano Zapata, dimos nuestra sencilla y humilde palabra la cual, hoy,  deseo compartir, compartirles  (el maestr0 Filo toma un periódico y empieza a leer):

 

 

 

Nosotros somos la Escuela Autónoma Emiliano Zapata.

Decimos que somos  autónomos porque nada tenemos que ver con la Secretaría de Educación Pública. Y nos llamamos “Emiliano Zapata” porque nuestro general, cuando llamaba a luchar por la tierra lo hacía en lengua náhuatl y la llamaba Tonantzin, que quiere decir: Nuestra Venerada Madre. Y también porque cuando el Ejercito Libertador del Sur entró a la ciudad de México, lo hizo con un estandarte guadalupano al frente.

 

Hace apenas 3 meses, en nuestro periódico escolar, el Yacoñooy, el Flechador del Sol (el cual se distribuye en las 3 comunidades que conforman el municipio de Huitziltepec) publicamos un artículo en el que se revela la existencia y el contenido de un libro de 1745, el cual estuvo resguardado, por generaciones, por una familia local.

 

Este antiguo libro es una compilación de cartas y testimonios de los tequitates y macehuales del altepetl de Huitziltepec, acerca de su lucha  por la defensa de su territorio, pues estaban siendo despojados  por el señorío de Tecali. La primera carta es de 1560 y está dirigida al virrey de la Nueva España, Luis de Velasco; en ella los antiguos huitziltepecas  argumenten que su territorio les pertenece desde tiempos anteriores  a su “gentilidad”, es decir, desde antes de que el cristianismo fuera impuesto en tierra mixtecas.

 

Hermanos y hermanas del Congreso Nacional Indígena: Huitziltepec es uno de los últimos pueblos nahuas, y no porque ya no haya más, sino porque  ha sido agredido, violentado y despojado de manera brutal,  a grado tal que está a punto de perder irremediablemente su identidad indígena. Lo cual se repite por toda la región.

 

Por un lado, con la Conquista española, la Iglesia católica (porque no hay que olvidar que la guerra de conquista empezó con una guerra religiosa) nos impuso la historia del pueblo judío. Nuestra historia propia fue quemada y suplantada por la Biblia.

 

Por otro, el Estado mexicano, ya en el siglo XX, implantó una política genocida contra nuestra cultura. En la escuela primaria de santa Clara Huitziltepec se castigaba a varazos a los niños que cometían la osadía de hablar en lengua náhuatl.

 

Pero en la Mixteca poblana (Ixcaquixtla, Tepexi, Tlacotepec…)  se encuentran regados vestigios arqueológicos que, cual mudos testigos, demuestran que somos originarios de estas tierras y no del Medio Oriente. Además, en Huitziltepec todavía decimos muchas palabras en lengua náhuatl.

 

En la EAEZ estamos recuperando nuestra lengua y nuestra historia, queremos tener un rostro y un corazón verdaderos. Somos apenas un pequeño espacio en el que se imparten clases públicas, gratuitas y científicas. En donde aprendemos que no existen los fenómenos sobrenaturales, ni en la naturaleza ni en la sociedad. Analizamos por qué llueve pero también por qué hay ricos y pobres. Estamos convencidos de que no hay premios ni castigos celestiales.

 

Además de las clases de lenguas, historia, geopolítica, física y matemáticas, tenemos una cátedra propia, nuestra propia aportación teórica y práctica: el Otro Guadalupanismo, la resistencia espiritual del mundo náhuatl. En nuestro caminar encontramos que el culto guadalupano en México es fin, continuación y comienzo de la antigua tradición náhuatl.

 

Con la historiografía correspondiente, afirmamos categóricamente  que la pintura que se encuentra en la Basílica de Guadalupe y el texto, escrito en náhuatl, que narra la historia de las apariciones al indígena Juan Diego, son simple y sencillamente 2 obras artísticas realizadas por sabios nahuas a mediados del siglo XVI;  las cuales contienen símbolos y palabras sagradas del antiguo mundo náhuatl. También sabemos que el cerro del Tepeyac es el milenario lugar consagrado por los nahuas a Tonantzin,  nuestra venerada Madre: la Tierra.

 

Pero ¡ojo!: No estamos proponiendo dar un vuelco imposible al pasado, mucho menos venerar dioses antiguos o modernos, ni celestiales ni terrenos. Estamos proponiendo, sí, una espiritualidad originaria de estas tierras fundamentada, no en fenómenos sobrenaturales, sino en el amor y respeto a nuestra venerada Madre, la Tierra, este planeta, nuestra casa común.

 

En Huitziltepec, como en todos los pueblos indígenas de México, estamos viviendo en carne propia la tragedia causada por el Capitalismo. Una guerra contra la Madre Tierra y contra sus hijos e hijas, nosotros, nosotras: devastación ambiental; explotación; privatización de la tierra, el agua, la educación y  la salud; la delincuencia; el brutal despojo a nuestros pueblos.

 

Pero, en nuestro caso, pensamos que antes de iniciar nuestra lucha contra el monstruo neoliberal,  debemos estar bien cimentados y firmes, ser dueños de un rostro y un corazón verdaderos. En otras palabras, en la EAEZ nos estamos preparando espiritual e intelectualmente para nuestra emancipación política… aunque esto nos haya costado ya, agresiones físicas en nuestra contra.

 

En la EAEZ decimos no a los partidos políticos y sí a los Acuerdos de San Andrés. Nuestra lucha es por los derechos y la cultura indígenas, y por cuidar y defender a Tonantzin, nuestra venerada Madre, la Tierra, sin violencia y hasta morir si es preciso.

 

Makamo ken mochiha in mix, in moyollo ¿Kuix amo nikan niká nimonantzin?

 

 filila

Para finalizar, quiero decirles que éste es nuestro periódico escolar el Yacoñooy, el Flechador del Sol  (el maestro Filo muestra el ejemplar que acababa de leer, al público  asistente),  el cual se distribuye en las 3 comunidades que conforman el municipio de Huitziltepec.  

 

Este sencillo periódico nació de la idea de una joven alumna para denunciar la presencia en nuestro  pueblo, Santa Clara Huitziltepec, del cura Nicolás Aguilar, acusado de abusar sexualmente de decenas de niños en México y en Estados Unidos. A través de éste damos a conocer lo que pasa en nuestro pueblo, en México y el Mundo.

Pero el Poder, político y religioso, en nuestro pueblo,  no está contento con este medio de información.

Yo, en lo particular,  he sido agredido  físicamente por lo publicado.

Si alguno de ustedes desea tener un ejemplar de éste, el número más reciente, el 20, puede solicitarlo, traigo algunos.

 

Gracias