Por Mazehual Quintos*

 

 

 

El 18 de diciembre del 2016 un grupo compacto de caminantes salió desde Huitziltepec, en la Mixteca poblana, para llegar, después de 5 días, al cerro del Tepeyac, en la ciudad de México.

 

 

El punto de partida fue la Pirámide guadalupana, el Teokali de Tonantzin, un templo náhuatl, no-católico,  consagrado a Nuestra Venerada Madre la Tierra, que se levanta en el Caracol que canta al Universo, un terreno de poco menos de una hectárea que no es ni público ni privado sino autónomo.

 

 

La primera noche, la del 18, la pasaron en las ruinas de un convento franciscano en  San Francisco Totimehuacan. La segunda, el 19, ya en las faldas de los volcanes Popocatepetl e Iztaccihuatl, en los portales de san Nicolás de los Ranchos; la tercera, el 20, en el estacionamiento de la presidencia municipal de Amecameca y la cuarta en un parque en Iztapalapa.

 

 

La mañana del 22 de diciembre finalmente, cansados y adoloridos,  llegaron a su destino. Entre  el sonido de caracol y humo de copal los peregrinos ascendieron lentamente, de manera ceremonial,  con flores y cantos, a la cima del sagrado cerro del Tepeyac.

 

 

Una vez ahí, el maestro Filo pronunció unas palabras:

 

 

“Tonantziné, Madre Tierra: ¡aquí estamos!

No nos  rendimos. No nos vendemos. No claudicamos.

Por cuidarte y defenderte estamos  dispuestos hasta morir si es preciso.

Y ya estamos listos ya para lo que se viene.”

 

 

 

Luego entonaron la canción La Historia de cómo la Coatlicue se transmutó en Guadalupe en 5 movimientos al tiempo que formaban con flores de varios colores, sobre el piso, el glifo del Nahui Ollin como una flor de 4 pétalos.

 

 

Ya luego bajaron del cerro y se dirigieron a visitar la pintura guadalupana que se encuentra en la Basílica.

 

 

Este año, el próximo 18 de diciembre, volverán a salir caminando desde la Pirámide guadalupana para llegar, al amanecer del 22 de diciembre, al cerro del Tepeyac.

 

Desde Santa Clara Huitziltepec salen otras 3 peregrinaciones guadalupanas:

 

  • La Peregrinación de la Antorcha, que van corriendo en relevos, pasándose una antorcha encendida, y llegan a la Basílica la tarde/noche del 11 de diciembre.
  • La Peregrinación ciclista, que salen en bicicleta y llegan a la Basílica el 12 de febrero.
  • La Peregrinación a pie, que salen caminando el 8 de febrero y llegan a la Basílica el día 11.

 

Usualmente, quienes peregrinan a la Basílica lo hacen para llegar al santuario guadalupano el 12 de diciembre; o el 12  de febrero, que es cuando es recibida en la Basílica la arquidiócesis de Puebla.

Al respecto, preguntamos al maestro Filo.

 

MQ; ¿Por qué ustedes salen caminando el 18 de diciembre para llegar al Tepeyac el 22?

MF: Porque para empezar, la nuestra no es una  peregrinación católica; la nuestra es una peregrinación mazehual, que quiere decir que nuestra tradición es la náhuatl, por lo que nuestro destino es el  cerro del Tepeyac, no la Basílica de  Guadalupe.

Al asumirnos como mazehuales estamos diciendo  que tenemos nuestro propio calendario y geografía.

Al tiempo de la Conquista espiritual de México, el calendario que usaban los conquistadores españoles era el juliano.

De acuerdo al Nican Mopohua, el texto que narra la historia de las apariciones de la Guadalupana al indígena nahua Juan Diego, el suceso ocurrió en diciembre del año 1531, fecha que corresponde al calendario juliano.

Pero para el siglo XVI el calendario de los invasores cristianos ya había acumulado un error de 10 días debido al asunto de los años bisiestos. Lo cual se debía a que la tierra no tarda 365 días y un cuarto exacto en dar una vuelta alrededor del Sol, sino un poquito menos. Poquito que, con el paso de los siglos, se fue acumulando hasta volverse días.

Ocurría entonces que el equinoccio de primavera ya no caía el 21 de marzo sino el 11.

Fue por esto que en 1582 el papa Gregorio el Grande llevó a cabo la reforma del antiguo calendario juliano. Al día siguiente del 4 de octubre, en lugar de que amaneciera 5 amaneció 15. Así, de golpe, aumentaron los 10 días. A partir de entonces entró en uso el nuevo calendario, llamado actualmente gregoriano.

Esto quiere decir que todas las fechas anteriores a 1582 corresponden al calendario juliano, y que para pasarlas al calendario actual hay que aumentarles 10 días.

Luego entonces, la fecha del 12 de diciembre de 1531 corresponde al calendario juliano. Al trasladarla al calendario gregoriano ésta resulta ser el 22 de diciembre de 1531.

Fecha que corresponde al solsticio de invierno, o sea el día en que el Sol, representado en algunos pueblos de  la cultura náhuatl como un colibrí, alcanza su posición más al sur; es cuando la duración de la luz del día es la más corta, y la noche la más larga.

Así que en  nuestro calendario, el náhuatl, llegamos al Tepeyac cuando tenemos que llegar.

 

MQ: ¿En qué más es diferente la Peregrinación mazehual de las demás peregrinaciones guadalupanas?

MF: En que nosotros no somos católicos, nosotros somos mazehuales, es decir, nosotros tenemos una historia propia. Los católicos tienen una parte de su historia en Europa, en España y en Italia, en Roma y en el Vaticano; la otra parte es del Medio Oriente; de Nazaret,  Belén y  Jerusalén.

Nuestra historia, la de los mazehuales, está en estas mexicanas tierras.  Nuestra matriz cultural está en Teotihuacán.

Pero sobre todo, nosotros en la Guadalupana vemos a Tonantzin, Nuestra Venerada Madre. Por eso es que no llegamos a la basílica de Guadalupe a buscar a la virgen María; nosotros llegamos al Tepeyac para encontrarnos con Tonantzin Guadalupe.

La peregrinación mazehual es una mayordomía, o sea que es una estructura organizativa que se enmarca dentro de los usos y costumbres de los pueblos originarios de esta región de la Mixteca poblana.

Toda mayordomía tiene un encargo, a veces es cuidar una capilla o una ermita; otras organizar una fiesta, procesión o peregrinación.  El nuestro es claro y contundente: la destrucción del sistema capitalista y el resurgimiento de la cultura náhuatl. Es una promesa que hemos hecho a la Toanantzin, y para refrendarla es que llegamos caminando hasta el cerro Tepeyac, el cual desde mucho tiempo antes dela Conquista ya era el lugar consagrado a la Madre Tierra.

Somos la Peregrinación mazehual, y estamos llamando a todos los mazehualtin a despertar… y caminar.

 

 

L@s interesad@s pueden pedir informes en el Facebook: Mazehual Quintos, o directamente con los compañeros organizadores.

 

 

 

 

 

*Hay medios libres, autónomos o como se llamen.

Hay tercios compas.

También hay Mazehual Quintos, órgano informativo del caracol que canta al Universo, un pedacito de tierra de Huitziltepec, en  la Mixteca poblana, que se encuentra en rebeldía y en resistencia.