Miren, me presento,  yo soy un indocumentado. En serio. No soy un ciudadano mexicano. Hace 16 años, en 2001,  como acto de protesta a la traición del Estado mexicano a los Acuerdos de San Andrés, quemé todos los documentos que me acreditaban como tal: credencial para votar, pasaporte, cartilla militar, acta de nacimiento, etc., etc. Y como dijera la comadre Alaska: “No me arrepiento, volvería a hacerlo”.

 

-Palabras del maestro Filo en la Rueda de prensa para anunciar la realización de Kuilonyotl:  el Primer Encuentro de la Diversidad Sexual Anticapitalista. Secret Café, Ciudad de Puebla. 13 de junio del 2017-

 

 

 

El 16 de junio del 2001, hace 16 años, el maestro Filo quemó todos los documentos oficiales que lo amparaban como ciudadano mexicano. Desde entonces se ha dedicado a dar clases públicas, gratuitas y cientificas.

 

 

El 15 de febrero del 2006, en el marco de la Otra Campaña,  el Subcomandante Insurgente marcos del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, visitó el aula de la Escuela Autónoma Emiliano Zapata, en el Caracol que canta al Universo, en el municipio de Huitziltepec, en la Mixteca poblana.

 

 

Ahí, frente al Sup. Marcos,  en un aula repleta y mucha gente afuera ( gente del propio pueblo y de otros pueblos de la región que había asistido al evento, ademas de varios medios de comunicación) el maestro Filo contó la historia de su vida. Hablo, sin tapujos ni reservas,  de qué y cómo fue su vida antes de aquel 16 de junio del 2001; y , sobre todo,  habló acerca de qué lo llevó a tomar tan drástica determinación.

 

 

En julio del 2015 le dio una parálisis facial, por lo que, para evitar ser motivo de burla y desprecio por su desfigurado rostro, optó por cubrirse el rostro con un paliacate.  Actualmente el maestro Filo carece de identificación oficial alguna. No tiene papeles, es un vil indocumentado.