La noche del 12 de octubre del 2016 en el auditorio del Cideci Unitierra, en San cristobal de las Casas, en el suroriental estado de Chiapas, en la marco de la celebración del 5to Congreso Nacional Indígena, se presentó la canción: La historia de cómo la Coatlicue se transmutó en Guadalupe en 5 movimientos.

 

 

 

Esta canción fue escrita por el maestro Filo. Cuenta, en 5 partes, la historia de cómo, ante la Conquista espiritual de México, los nahuas tuvieron que  resistir, es decir, encontrar una de forma de continuar manteniendo su propia espiritualidad.

 

El maestro Filo sostiene que  hasta hoy, la historia de la Guadalupana que se ha contado es la versión de los conquistadores, falta la de los vencidos. Así, segun sus palabras, lo  que sustenta al guadalupanismo mexicano no es la religión católica sino la antigua religión náhuatl, cuyos orígenes se remontan  a Teotihuacan.

 

“El culto guadalupano en México se fundamente en 2 obras de arte náhuatl: la pintura  que se encuentra actualmente  en la Basílica de Guadalupe y el texto que narra la historia de las apariciones al indígena nahua Juan Diego, conocido comúnmente como Nikan Mopohua. Ambas obras fueron realizadas por artistas nahuas a mediados del siglo XVI.”

 

El productor musical Miztli Atetl llegó con su grabadora digital hasta el Caracol que canta al Universo, en Huitziltepec, en la Mixteca poblana para grabar la voz del maestro Filo; luego ya en su estudio de grabación editó la canción para finalmente subirla a You Tube. Hasta la fecha, un año después , este vídeo ha acumulado unas 10 mil visitas.

 

Además, varios grupos de danza han adoptado esta canción en sus rituales y ceremonias. También algunos maestros la han mostrado a sus alumnos en clase.

 

Aquí la versión karaoke para quien guste cantarla:

 

 

 

 

“Itlan ze tepetontli,
kampa xochitl mohuapana,
onikitak ze’chpokatzin,
noyollotzin titilana”.

(“Sobre un cerrito cualquiera,
Donde las flores se extienden,
Yo vi a una joven mujer,
Y mi corazón latió apresuradamente”.)

 

 

I
LA DUALIDAD

 

Hace mucho, mucho tiempo
la cultura aquí empezó,
allá mero en Teotihuacan
el mundo náhuatl nació.

Los antiguos concibieron
un solo principio dual,
lo llamaron Ometeotl,
de ahí se iba a desdoblar.

Masculino y femenino,
es la luz y oscuridad;
vida y muerte lo acompañan,
es dios de la Dualidad.

Se nombra Ipalnemohuani,
Ilhuikahua y Tlaktikpaque,
Miktlane y Teyokoyani,
y también Tloke Nahuake.

A el Sol, nuestro gran padre
lo llamaron el Totahtzin.
A la Tierra, nuestra madre
le pusieron la Tonantzin.

Tonantzin es la gran madre,
de todas la más primera.
Nosotros somos sus hijos,
los del color de la Tierra.

Desde tiempos muy antiguos
al Tepeyak ya llegaban,
caminando desde lejos
a Tonantzin veneraban.

 

 

 

 

II
LA COATLICUE

 

La de falda de serpientes,
Madre Tierra eres tú;
rostro de la gran Tonantzin,
nuestra Coatlicue eres tú.

Tú nos das el alimento,
chile, frijol y maíz,
eres nuestro gran sustento
en ti está nuestra raíz.

Al estar barriendo un templo
una pluma se encontró,
colocóla en su vientre
y del Sol se embarazó.

Madre de la Koyolxauki,
y de los Zenzohuitznahua.
Madre de Huitzilopochtli,
de la gente del Anahuak.

En una gran escultura
los aztecas te plasmaron,
bajo tus pies esculpieron
el símbolo más sagrado.

Un hermoso Nahui-Ollin,
cuatro puntos con un centro,
los rumbos del Universo,
nombre 4-movimiento.

Nahui-Ollin, Quinto Sol,
es el nombre de ésta era,
es la de los mazehuales
de los hijos de esta tierra.

 

 

 

III
LA CONQUISTA

 

Pero hace quinientos años
ocurrió un cataclismo,
nos llegaron los cristianos
trajeron capitalismo.

Una guerra religiosa
inició el conquistador,
con cruz y espada en mano
nuestro mundo derrumbó.

En un año Yei-Kali
gran Tenochtitlan cayó,
ahí merito en Tlatelolco
a Cuauhtemoc se apresó.

La religión de los nahuas
por la iglesia fue prohibida
atacaron a Tonantzin
e impusieron su María.

A su virgen, la María
nadie aquí la conocía.
Ella no era mexicana
del Medio Oriente venía.

Persiguieron los cristianos
a los artistas y sabios,
como a diablos los juzgaron
muy pocos de ellos quedaron.

En medio del gran desastre
entre tanta destrucción,
guardar símbolos sagrados
tuvieron como misión.

 

 

 

 

IV
LA GUADALUPANA

 

Un tlakuilo, artista nahua,
como un códice pintó,
cualquier nahua entendería,
los españoles ¡No!

Pintó una virgen María
Guadalupe la llamó.
El Nahui Ollin de Coatlicue
en el centro dibujó.

El símbolo más sagrado
como una pequeña flor
púsola enfrente de todos
para esconderlo mejor.

Escogieron buena fecha
pa’ la pintura entregar,
bajaron escudo y flecha
algo nuevo iba a empezar.

Mil quinientos treinta y uno,
año 13 de la Caña,
en solsticio, dice alguno,
la fecha a nadie engaña.

Kuautlatoatzin, un macehual,
al obispo la entregó,
hermosas flores preciosas
como prueba le llevó.

Desde entonces mexicanos
a Lupita veneramos,
y al cerro del Tepeyac
hoy caminando llegamos.

 

 

 

 

V
LA LUCHA

 

Nuestro general Zapata
con una Guadalupana
a luchar por esta Tierra
en lengua náhuatl llamaba.

Una nueva guerra viene,
ya no son los españoles,
el gringo la patria quiere
hoy son los anglosajones.

La lucha no ha terminado
apenas va a comenzar,
defiende y cuida a la patria,
Tonantzin nos va a llamar.

“Hasta morir si es preciso”,
el guerrero gritará;
por defender esta Tierra
su vida ofrendará.

Nuestras flores, nuestros cantos
esta guerra ganarán.
Con corazones floridos,
México despertará.

En piedra, la gran Coatlicue,
Guadalupe, en la tilma:
Dos caras de un mismo rostro
ellas dos son una misma.

Cuenta una profecía
que Tonantzin volverá;
pero ella nunca se ha ido
la Tierra siempre aquí está.

Hasta morir si es preciso.