Huitziltepec: Movilización Nacional contra las Violencias Machistas.

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En el marco a la convocatoria  de la Movilización Nacional contra las Violencias machistas, el Caracol que canta al Universo, en el municipio de Huitziltepec, en la Mixteca poblana, realizó  dos actividades.

 

La primera consistió en presentar una escultura viviente a un lado de las instalaciones del DIF municipal. Una integrante del Centro de Atención Integral a la Mujer Zihuapilè  estuvo  a partir del medio día, durante algunas horas, representando a una mujer violentada. Muchos hombres, niños y mujeres se acercaron a observar y a tomar fotos; varios vehículos se detenían igualmente a observar.

 

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La segunda actividad fue un taller sobre los diferentes tipos de violencia (directa, institucional y cultural) que se ejercen contra las mujeres;  éste estuvo impartido por estudiantes de psicología de la BUAP y por las mismas integrantes del CAIM- Zihuapile. Este taller se llevó a cabo en el aula de la Escuela Autónoma Emiliano Zapata. Al finalizar, el maestro Filo leyó un comunicado.

 

 

 

Buenas tardes

 

En este día hay tres cosas que decir.

 

Primera: Al pueblo de Huitziltepec.

 

En noviembre del año pasado fue publicada la última edición del periódico el Yacoñooy, el Flechador del Sol. En ese último número anunciamos la próxima aparición de un nuevo medio de comunicación.

 

Pues bien, lo prometido es deuda. Tengo el placer de anunciarles el surgimiento de MAZEHUAL, algo nuevo en los medios de comunicación. Bueno, en realidad no somos medios, tampoco somos tercios. Somos, aunque ustedes no lo crean: quintos.

 

Mazehual-quintos será el órgano informativo de este caracol que canta al Universo, el cual es integrante del Congreso nacional Indígena.

 

Mazehual-quintos será la voz e imagen de la Escuela Autónoma Emiliano Zapata, la Pirámide guadalupana, el Zentro de Estudios Guadalupanos Amoxkali,  El Centro de Atención Integral a la Mujer- Zihuapilé, la Panadería Huitzitzilin y la Clínica Autónoma Tomikiztekiu.

 

De hecho, ya mañana las compañeras reporteras tinen una cita para entrevistar a la presidenta del DIF municipal de Huitziltepec. Así que no se desesperen, ya pronto, muy pronto, escucharan, verán, leerán a Mazehual-quintos.

 

 

Segunda: A las autoridades oficiales del municipio de Huitziltepec.

 

Hoy,  en el marco de la Movilización Nacional contra las violencias machistas, con marchas en diferentes ciudades del país, las compañeras del CAIM-Zihuapilé nos han convocado par escuchar y aprender de los diferentes tipos de violencia contra las mujeres.

 

De mi parte puedo decir que en este municipio de Huitziltepec hay muchos, muchos casos. Pero me quiero referir a uno en concreto: el de la señora Edith Flores Cortes.

 

Edith es nuestra compañera. Ella está a cargo de la panadería Huitzitzilin. Ha sido alumna de la EAEZ y es integrante del CAIM-Zihuapilé.

 

Ella, Edith, ha sido violentada mucho y de muchas formas. Ya la carta que CAIM-Zihuapilé entregó el miércoles 20 de abril a la presidenta del DID municipal de Huitziltepec, lo explica claramente. Léanla, está en nuestra página de Internet.

 

Porque se darán cuenta de que si de algo es culpable Edith, es de haber confiado en Aimé Cortes Martínez, el padre de sus hijas, y permitirle que con ellas por algunas horas, ciertos días de la semana, conviviera. O sea que reconoció el derecho de sus hijas a ver a su papá.

 

La respuesta de Aimé Cortes, de manera cobarde y alevosa, fue retenerlas, negándose a devolvérselas; de esto hace ya dos semanas. Y no. No son “cosas de pareja”, como opinan algunos ingenuos.

 

“No es violencia contra las mujeres, es violencia contra la sociedad y la convivencia democrática”- Así se expresó Ana Güezmes, representante de la ONU Mujeres México, el pasado 19 de abril, en el evento Alianza contra la Violencia  hacia las Mujeres, Acción y Compromiso; al que asistió el Secretario federal de Gobernación.

 

Ahí, Miguel Ángel Osorio Chong expresó: “quien agrede a una mujer nos ofende y nos agrede a todas y a todos”.  También llamó a “acabar con la violencia machista, en todas los ámbitos, incluida la emocional y feminicida.

 

Queda claro, pues, que la violencia contra la mujer no es un asunto “de pareja” o “de familia”. Es un asunto que involucra a todos y todas; a autoridades y ciudadanos en general.

 

En el caso de la comunidad de Santa Clara Huitziltepec, hasta este lugar han llegado algunas mujeres para  contar su historia, es decir, de cómo han sido violentadas. Nosotros no les decimos a ninguna qué hacer, ni les damos consejos. Simplemente les preguntamos a ellas qué están dispuestas a hacer al respecto, que ellas decidan y nosotros las apoyamos, las acompañamos. Si así lo solicitan, les presentamos opciones. Sólo eso

 

Pero la mayoría tiene miedo.

 

Miedo a enfrentar a su agresor, a ponerle un alto.

 

Miedo al qué dirán: los vecinos, familiares y amigos.

 

Miedo a dejar las comodidades que su agresor le brinda: casa, gasto, coche, etc.

 

Entonces dicen “gracias por escucharme” y se van de regreso a su casa, a seguir soportando y sufriendo a su agresor.

 

En el caso de Edith Flores, no sólo la han violentado Aimé Cortes y la familia Cortes Martínez; también ha sido violentada por las instituciones encargadas de procurar justicia en este municipio.

 

Porque desafortunadamente, el Agente sub alterno del MP y el Juez de Paz, no hablan y actúan como autoridades, como servidores públicos. Hablan y actúan, penosamente, como individuos, como machos.  Juzgan, recomiendan y aconsejan desde su moral individual, la cual es ciento por ciento machista.

 

Y lo grave es que no es problema de 2 individuos, sino que este sistema, el capitalismo, es, por antonomasia, patriarcal y machista. Y contra eso es a lo que se enfrenta cualquier mujer en su exigencia de justicia.

 

Pensamos que, entonces, la única autoridad que podría dar solución a este lamentable caso, es la presidenta del DIF municipal de Huitziltepec: Ana Cecilia Ramírez Téllez.

 

Y no. No sabemos si esta autoridad es corrupta, tramposa, vendida o convenenciera. Lo que sí sabemos es que la señora Cecilia es mujer y es madre. Y eso, es un atisbo de esperanza para que se haga justicia a Edith Flores.

 

Debe quedar claro que Edith y Aimé NO son una pareja. Desde hace casi 4 años, cuando él la golpeo salvajemente con el puño cerrado, en la cara, ella decidió formar una familia propia con sus 2 hijas; es decir, se decidió a dejar a su agresor.

 

Ella ha trabajado, trabaja, para salir adelante. Ha demostrado que no necesita ningún hombre, y menos uno que la violenta.

 

Ella, Edith sólo quiere, exige, a sus hijas de regreso a su hogar, el que ellas 3 han construido. Y ha decidido acudir a la justicia institucional.

 

De nuestra parte, como el corazón colectivo que somos, vemos que allá arriba no hay justicia, que sólo hay negocios.

 

Vemos que la justicia se compra y vende al mejor postor.

 

Vemos que los procedimientos legales, demandas y denuncias, son tardados, costosos, lentos, corrompidos y tramposos.

 

Edith tiene todo en contra, lo sabemos. Pero también sabemos que nos tiene a nosotros, sus compañeros y compañeras, para apoyarla, para acompañarla. O sea que no está sola.

 

Y con nosotros y con ella, están otros compañeros y compañeras de otros lugares, de otros pueblos, de otras geografías: individuos, colectivos y organizaciones que están en lucha, en rebeldía y en resistencia.

 

Tercera: A los machos que habitan está tierra de Huitziltepec.

 

Señores machos: ¡Pónganse a Temblar!

 

Su tiempo se ha acabado. Ustedes son una especie en extinción.

 

Su mundo de privilegios, en el que ustedes mandaban y  las mujeres obedecían, se está derrumbando:

 

¿Lo ven, lo escuchan?

¿Las ven, las escuchan?

 

Durante siglos, ustedes vivieron felices y contentos en una sociedad construida por ustedes y para ustedes, en la que ser un macho golpeador fue considerado “normal”.

 

Argumentaron  que un Dios, de sexo masculino, claro, decidió que así tenía que ser. Pero les mintieron, los engañaron y ustedes se lo creyeron

 

Porque las mujeres no vienen de la costilla de ninguno de nosotros. No. Todos nosotros, los hombres, venimos del útero de una de ellas, de una mujer.

 

Bajo la falsa premisa de que: El hombre es de la calle y la mujer de su casa. Ustedes gozaron de sendos privilegios.

 

Ya casados se podían ir de parranda con sus amigos, tener amantes, llegar a la hora que querían y exigir que se les atendiera, en la cocina y en la cama. Podían gritar y pegar impunemente.

 

Y las mujeres, siempre debían de ser sumisas, obedientes, agachadas, calladas, aguantándose resignadamente su rabia e impotencia. “cargando su cruz”, como si ser mujer fuera un gran pecado, una falta, una falla, un defecto.

 

Pero ese mundo de machos violentos se acabó. No es deseo, es una promesa.

 

Óiganlo bien: un nuevo mundo está resurgiendo. Y en este nuevo mundo no hay lugar para ustedes, para los machos golpeadores y violentos. Hay lugar, sí,  para los hombres dignos, nobles, amables, cabales, íntegros, es decir, para los hombres de verdad, para los que ven a las mujeres como su comparte, como su semejante, como su igual pero diferente. No habrá lugar para los golpes y amenazas. Habrás lugar, sí, para el dialogo y el respeto mutuo.

 

Así que, ante la creencia generalizada de que la mujer nos es dueña de su cuerpo y de su vida.

 

Ante los obstáculos que tienen  para ejercer los derechos constitucionales que les corresponden.

Ante la incompetencia del Estado y todos sus actores para garantizar las condiciones materiales e institucionales para que todas las mujeres tengan una vida libre de violencia.

Ante mil  situaciones más, hoy, aquí, en este pequeño rincón de la Mixteca poblana rompemos el silencio, no nos callamos y decimos:

 

¡Ya Basta!

 

Ya basta de violencia contra las mujeres.

 

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