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En la EAEZ, en lugar de dejar de tarea buscar, en un libro o en Internet, información acerca del 2 de Octubre de 1968; salimos a “tomar” el zócalo de la cabecera municipal de Huitziltepec.

 

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A las 0800 del pasado 2 de octubre del 2013, ya estaba colocada la ofrenda a los caídos en pie de lucha, hace 45 años.

 

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La noche anterior le habíamos mandado un mensaje a la regidora de educación, avisandole  nuestras intenciones  con  la bandera que  ellos mismos, el gobierno municipal,  habían colocado. Poco despues de las 8 de la mañana,  un alumno de la EAEZ procedió a bajar la bandera a media asta.

 

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Durante el transcurso del día, varias personas (niños, jóvenes y adultos) se acercaron a ver la ofrenda; otros se acercaron a una mesa  ahí colocada, para dialogar. Al atardecer, antes de levantar la ofrenda, el maestro Filo dijo unas palabras:

 

 

 

 

 

El llanto se extiende,

las lagrimas gotean allí en Tlatelolco.

 

El humo se está levantando,

la niebla se va extendiendo.

 

Y todo esto pasó con nosotros.

Nosotros  lo vimos, nosotros lo admiramos.

 

Con esta lamentosa  y triste suerte

nos vimos angustiados.

 

En los caminos yacen dardos rotos,

los cabellos están esparcidos.

 

Destechadas están las casas,

enrojecidos tienen sus muros.

 

Gusanos pululan por calles y plazas,

y en las paredes están salpicados los sesos.

 

Rojas están las aguas, están como teñidas.

 

¡Es cercado por la guerra el tenochca!

 

¡Es cercado por la guerra el tlatelolca!

 

Ya se ennegrece el fuego,

ardiendo revienta el tiro,

ya la niebla se ha difundido.

 

 

 

 

  • Porque después de 5 siglos la guerra de conquista continua.
  • Porque la historia del México de abajo, es la historia de la violenta y asesina represión que desde arriba nos ofrecen.
  • Porque el dolor y la sangre jamás se olvidan.
  • Y porque en este sistema capitalista, la rebeldía de los jóvenes es un delito que se castiga con la muerte, guardemos un minuto de silencio

 

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Es 2 de octubre del 2013 y en la EAEZ no olvidamos.

 

No olvidamos que Tlatelolco, además de los sangrientos hechos ocurridos en 1968, fue el  escenario  de otra masacre más primera, sí, la ocurrida en agosto de 1521. Cuando  Hernán Cortes, durante varias semanas, sitió la ciudad de México-Tenochtitlan. Murieron entonces muchos mexicanos de enfermedades y hambre; su ciudad fue quemada y destruida por las tropas conquistadoras. Miles, miles de guerreros cayeron defendiendo su ciudad. El último bastión de la resistencia azteca fue precisamente Tlatelolco; con su caída, empezó la conquista de los demás pueblos indígenas.

 

447 años después, en el mismo lugar, en Tlatelolco, un miércoles 2 de octubre, como hoy, miles de estudiantes se reunieron ahí para protestar y manifestarse contra el gobierno represor y asesino de Gustavo Díaz Ordaz.

 

Ya atardecía, ya había terminado el mitin. Los estudiantes se empezaban a retirar, pero ya el ejército los había cercado. Unas luces de bengala, lanzadas desde un helicóptero que sobrevolaba la plaza, fueron la señal para empezar a disparar. Y así empezó la masacre.

 

Soldados fuertemente armados contra jóvenes estudiantes, indefensos y desarmados.

 

¿Cuántos Muertos? ¿Cuántos murieron aquel 2 de octubre?

 

Nadie, nadie podría dar una cifra exacta. Es imposible: ¿100? ¿200? ¿500? ¿1000?  ¿ ?

 

Nunca lo sabremos.

 

Aquella noche la plaza de Tlatelolco se baño de sangre, sangre joven, sangre inocente.

 

El Cielo llovía, el cielo lloraba.

 

Los cadáveres fueron desaparecidos, enterrados en fosas clandestinas en campos  militares, o tirados al mar, en aviones de la fuerza aérea. Hasta el día de hoy, hay madres, padres, que se quedaron esperando; nunca tuvieron el consuelo de velar los cadáveres de sus hijos.

 

Han pasado 45 años y hoy, el país entero se encuentra regado de sangre. Tan solo en los últimos 7 años, más de cien mil muertos, y miles de desaparecidos y desplazados, se han sumado al dolor colectivo de la patria.

 

Hoy, como ayer, el fantasma de la represión recorre el país. Maestros, estudiantes, obreros, campesinos… todo aquel que se manifieste en contra de los planes y reformas del actual gobierno apátrida, corre el riesgo de ser encarcelado, torturado o asesinado.

 

Hoy, como en 1968, como en 1521, esta tierra está de luto. Los muertos, nuestros muertos claman y reclaman justicia. Y no descansaran hasta que nosotros, los mexicanos de hoy, la gente de abajo, digamos: ¡YA BASTA! Y nos decidamos a ponerle fin a la barbarie, el despojo, la explotación, la represión, la muerte, que desde arriba nos imponen.

 

Nosotros somos la EAEZ y no olvidamos.

 

No olvidamos el 2 de octubre de 1968, el 13 de agosto de 1521, el 14 de septiembre de 1847, el 1 de enero de 1994, el 16 de febrero de 1996… ni todas las demás fechas de la historia de abajo y que el poder, allá arriba, intenta que olvidemos.

 

Somos la EAEZ, somos el corazón olvidado de Huitziltepec. Y exigimos un ALTO a las agresiones a los alumnos en las escuelas de este municipio.

 

Decimos NO a la reforma educativa. No a la reforma energética ni a las demás reformas estructurales que terminarán por desmantelar México.

 

Decimos que SÏ a los Acuerdos de san Andrés.

 

Y también decimos que hasta ella, la Madre, Nuestra  Venerada Madre, Tonantzin Guadalupe, es decir, esta mexicana tierra, dice que ¡YA BASTA!

 

Democracia, Libertad y Justicia

Nunca  más un México sin nosotros

Paz con Justicia y Dignidad