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Empiezo señalando un error:

 

Hoy es 22 de diciembre del 2015, sí, del calendario gregoriano.

Éste que es el que está oficialmente en uso, fue instaurado por el Papa Gregorio el Grande, de ahí su nombre, en 1582.

 

Antes de 1582 se usaba el calendario juliano, llamado así en honor al emperador romano Julio Cesar. El calendario juliano tuvo que ser reformado pues ya había acumulado un error de 10 días.

 

El error era tal, que el equinoccio  de primavera ocurría no el 21 de marzo sino el día 11. Con la reforma  gregoriana se aumentaron los 10 días de golpe.  Imaginen, por ejemplo, que hoy fuera 4 de octubre; pues con dicha  reforma mañana amanecería 15 de octubre. Por eso “1582” fue conocido en Europa como el “año de la confusión”.

 

Esto significa que a todas las fechas anteriores a 1582 hay que agregarles 10 días para pasarlas al calendario actual. Por ejemplo: el 12 de diciembre de 1531, fecha del inicio del culto guadalupano en México, corresponde al 22 de diciembre del actual calendario.

 

El d{ia de hoy, 22 de diciembre, es el solsticio de invierno, es decir, el día en que el Sol alcanza su posición más al sur al atardecer. Es el día más corto del año, con la noche más larga.

Aclaramos esto porque el calendario cristiano y la geografía europea no son los nuestros. En este Caracol que canta al Universo:

 

  • Mazehual es nuestro calendario.
  • La Mixteca poblana es nuestra geografía.

 

2

 

 

 

Buen día alumnos y ex alumnos,

Buen día  paisanos y parientes

Buen día compañeros de la Sexta y del  Congreso Nacional Indígena que nos acompañan.

 

 

Palabras de la Escuela Autónoma Emiliano Zapata en el acto conmemorativo de su décimo primer aniversario, en voz del rector y conserje, su servidor, el maestro Filo.

 

Por mi voz, habla el rostro y corazón colectivo que somos, que seremos.

 

Bienvenidos sean a esta aula que alberga a la Escuela Autónoma Emiliano Zapata, la cual, el día de hoy cumple 11 años:

 

  • 11 años de digna resistencia,
  • 11 años de alegre rebeldía,
  • 11 años de ejercer nuestra autonomía educativa.

.

11 años se dice fácil, pero detrás hay una historia que hoy les queremos contar y que contaré en 4 partes.

 

3

 

  1. De política, educación y otros demonios.

 

Cada tres años, en tiempos de campaña electoral a la presidencia municipal, todos los candidatos, sin importar su afiliación partidista, se dicen interesados y preocupados por la educación en este municipio de Huitziltepec.

 

Todos prometen “apoyar”  a las escuelas públicas, darles  “más recursos”, o sea soltarles algo de dinero. A eso se reduce su propuesta educativa.

 

Piensan los grandes hombres de este municipio y que aspiran a gobernarlo, que “a mayor inversión mayor educación”.

 

Nada más falso.

 

Ignorantes, confunden el proceso enseñanza-aprendizaje con las instalaciones escolares: aulas, baños, canchas, etc.

 

Escuela y educación no son sinónimas, o sea que no significan lo mismo. Están relacionadas, sí,  pero la educación es un asunto mucho más complejo que unas bonitas instalaciones, bien pintaditas y que decir que una escuela es “de calidad”.

 

Para no ir tan lejos, piensen que si el sistema educativo actual fue producto de la Revolución mexicana, y del Estado nacional que esta parió, entonces la educación en México a nivel nacional se encuentra en una profunda crisis; pues el capitalismo, o sea la iniciativa privada, ha pasado a toar el control.

 

De eso se trata la Reforma educativa, es precisamente para que la educación pública pase a ser manejada bajo los estándares de una empresa privada. Con la que los maestros pasan a ser simples empleados sin derechos laborales, que tienen que portarse bien y obedecer, so amenaza de ser despedidos.

 

Y los alumnos, pasan a ser simples mercancías, materia prima para el mercado laboral. Se trata de prepararlos para el explotadero, que obedezcan, que no cuestionen, que no piensen, que no razonen.

 

Con la privatización del sistema educativo nacional las escuelas pasan a ser negocios en los que los padres de familia tendrán que pagar todo el mantenimiento: luz, agua, teléfono, Internet.

 

Y no es que allá arriba los malos gobiernos sean tontos y no entiendan lo que está pasando. Todo lo contrario. Lo hacen con toda intención y propósito.

 

Por eso la violenta imposición de la reciente evaluación educativa. Por eso la brutal represión a los maestros.

 

Porque la crisis del sistema educativo es, también, la crisis del Estado nacional. En los hechos, México ha dejado de existir como país soberano e independiente, pues con los viejos y nuevos tratados, Estados Unidos ha pasado a ejercer el control en todos  los ámbitos: el económico, el político, el militar, el cultural.

 

México se ha integrado plenamente a Estados Unidos, y se ha pasado a convertir vergonzosamente en una colonia, en una sucursal. Quienes gobiernan y mandan en el país no son los sumisos y cómplices gobernantes que salen en la televisión, son las empresas trasnacionales las que imponen sus intereses.

 

Estamos viviendo una crisis  hipercompleja que está afectando a todo el sistema-mundo. Por eso la guerra en todo el mundo. Es el fin  de una civilización, de su mundo.

 

Y mientras esto ocurre,  los  mediocres políticos de Huitziltepec sólo aciertan a proponer que se alimente más a la Bestia, a la Hidra capitalista, para que todo siga funcionando.

 

Y sí, cualquiera, en cualquier momento, puede decir que le interesa, le importa, le preocupa la educación en este municipio de Huitziltepec.

 

¡Aja! Pero entonces nosotros, indiscretos e inoportunos como siempre, les preguntaríamos:

 

¿Y tú qué?

¿Qué estás haciendo por la educación?

¿Cómo lo estás haciendo?

 

Porque no es  nuestra docta o estúpida opinión lo que cuenta e importa. Lo que sí cuenta y vale es lo que estamos haciendo al respecto, por pequeño que sea.

 

4

 

  1. La resistencia no es sólo aguantar,  sino construir algo nuevo.

 

Cuando entré a dar clases al bachillerato Octavio Paz, la entonces  directora, la maestra Nancy, fue clara al respecto.

 

“Vas a dar clases aquí pero no porque yo esté muy de acuerdo sino porque el comité de padres  de familia y los alumnos lo piden. Lo que si te voy a pedir es que no toques temas políticos con los alumnos. Ellos no vienen a eso” – fueron sus palabras de advertencia.

 

Mi clase era de inglés, así que empecé por preguntarles a mis alumnos por qué era que tenían  que aprender inglés y no árabe, ruso, chino… o náhuatl.

 

Para aproximar una respuesta, les hablé del exterminio de millones de seres humanos llevado a cabo por los colonizadores ingleses en Norteamérica; de la invasión del ejército de Estados Unidos a México en 1848; de la Segunda Guerra  Mundial, De la Guerra Fría, de la Globalización y del Neoliberalismo.

 

Y sí, algunas palabras aprendieron a decir en inglés, pero también aprendieron  que éste, el inglés, no es el idioma más bonito del mundo sino que es el idioma del vencedor.

 

Entre el 2001  y el 2004 estuve dando clases en las escuelas públicas de Santa Clara Huitziltepec: en la primaria Aquiles Serdán, la Telesecundaria Ahuizotl y el bachillerato Octavio Paz.

 

Fue un gusto y un honor el impartir clases a mis propios paisanos, varios de ellos mis familiares. Mucho aprendí de ellos y ellas, más de lo que ellos pudieron  haber aprendido de mí.

 

Con la convicción de que la educación debe ser gratuita, siempre me negué a cobrar por mis clases.  Hasta que un día, en noviembre del 2004,  hasta el bachillerato llegó un supervisor, quien llamó a junta a todos los alumnos de todos los grupos.

 

Ahí dio a conocer que yo, el maestro Filo, no podía seguir  yo dando clases, pues no estaba contratado por la Secretaría de educación Pública; o sea que, en pocas palabras, me estaba corriendo.

 

Algunas alumnas protestaron. Para calmarlas, el supervisor les prometió que  les iban a mandar un maestro de ingles, el cual, claro, nunca llegó.

 

Ante lo ocurrido, varios amigos y alumnos me dieron palabras de aliento:

 

-Tú no te agüites Filo, total, tú no necesitas de las escuelas, ellas necesitaban de ti y mira lo que te hacen. ¿Por qué mejor no levantamos un aula, donde no haya directores ni  supervisores,  un lugar donde haya libertad para decir y pensar?

 

A partir de entonces yo empecé a dar clases bajo el mezquite que se encuentra frente a la Pirámide guadalupana, puse una mesa y sillas y ahí llegaban algunos alumnos.  Tal vez ya nadie lo recuerde, pero una  noche del sábado de aquel noviembre del 2004, un día antes de las elecciones a la presidencia municipal, anuncié por el altavoz de don Chuntaro que se hacía la invitación para que, quien tuviera voluntad,  pasara a dar, a la mañana siguiente, un rato de faena para empezar a levantar un aula.

 

Obviamente ningún adulto llegó, pues todos andaban ocupados en cosas serias: en las elecciones municipales.  Pero sí llegaron hartos niños y jóvenes, unos 20. Varios de ellos llevaban algo de comer, así que la faena terminó en una especie de convivio o día de campo.

 

Uno de los chavos que llegaron a ayudar, alumno de la telesecundaria Ahuizotl, fue el encargado de agarrar el pico y empezar  a escarbar. Con el paso de los días llegaron señores a ayudar  y a enseñar a colar las cadenas y a pegar block.  Todo el material fue comprado  con la venta de un libro, el Otro Rostro de la Guadalupana, el cual fue publicado en 2003.

 

Y así fue como se llegó el 22 de diciembre del 2004. En esa fecha se inauguró formalmente esta aula. Hubo entonces danza, comida, dulces y muchos invitados llegaron. Así empezamos a dar clases aquí. No había techo, nomas pusimos una lona de trapo la que levantábamos con un quiote; el piso era de tierra.

 

Por ese entonces la Universidad de la Américas de Puebla me invitó a dar una conferencia sobre educación indígena. La ponencia resulto atractiva para los estudiantes y maestros presentes, quienes al final del evento hicieron fila para pedirme que se las enviara por correo electrónico. Así que decidí imprimirla como folleto. Se llamó, se llama: El Fracaso de la educación en Huitziltepec. Con la venta de este folleto salió para comprar las laminas del techo.

 

Con el tiempo y la ayuda y colaboración  de alumnos y algunos señores del pueblo, un día le echamos piso de cemento a esta aula.

 

Durante estos 11 años muchas personas han llegado hasta esta aula: estudiantes: maestros, reporteros, representantes de movimientos sociales. Por ejemplo, en febrero del 2006 estuvo aquí el subcomandante insurgente Marcos del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional; hace unos meses estuvo aquí una comisión de los familiares y estudiantes de Ayotzinapa.

 

Aquí en esta aula las clases son  públicas, gratuitas y científicas. Son públicas porque vienen personas de todas las edades; son gratuitas porque no se cobra ni un peso a nadie y son científicas porque enseñamos que no existen los dioses ni las fuerzas sobrenaturales.

 

Básicamente  asisten 3 clases de alumnos:

 

  • Los que estudian en otras escuelas y vienen a tomar alguna clase. Por ejemplo: alumnos de secundaria y bachillerato que vienen a tomar clases de álgebra, geometría o cálculo. Han llegado quienes quieren aprender alguna lengua: ingles, alemán, náhuatl; incluso hemos dado clases de español a extranjeros.

 

  • Los que estudian en el sistema de educación abierta: primaria, secundaria o preparatoria. A ellos, por ejemplo, la regiduría de educación de la presidencia municipal les da los libros, pero el alumno tiene que estudiar por su cuenta. Entonces han venido aquí a tomar sus clases y presentan sus exámenes con la SEP, y si los pasan obtienen su certificado.

 

  • Los que estudian aquí. Por ejemplo. Actualmente tenemos una alumna que estaría en la primaria y otra en la secundaria, pero ya no van a  las escuelas públicas. O sea que vienen a clases aquí diariamente, de  8 de la mañana a 1 de la tarde. Aquí estudian todas sus materias.

 

Yo, el maestro Filo, no soy el único que da clases. Han llegado personas  de la ciudad de Puebla o de México  a impartir clases y talleres. Por ejemplo:  tuvimos un taller de cine en el que realizamos el cortometraje Puro Orégano, el cual fue impartido por un maestro del DF; el maestro Radoslav Hlusek, de Eslovaquia, ha impartido clases de historia; la semana pasada estuvo dando clases de biología un estudiante egresado de la UNAM.

 

Actualmente están de planta 2 promotores de educación: Carolina Ayapantecatl y Leonel Centeno Martínez.

 

En esta aula se han llevado a cabo encuentros, seminarios, pláticas y conferencias. Varios medios de comunicación han llegado a hacer entrevistas y reportajes.  Hace algunos años llegó la TV Azteca, y sin  pedir autorización y aprovechando nuestra ausencia, se metió   a grabar dentro del aula.

 

A los pocos días, en su noticiario de Puebla (en la mañana, tarde y noche) transmitieron  un reportaje sobre esta escuela. En éste, llaman a la Secretaría de Educación Pública a tomar cartas en el asunto pues, reiteraban, estamos defraudando a la gente al no estar reconocidos por la SEP.

 

Y efectivamente, no estamos reconocidos por la SEP. Pero no es que no podamos hacer los trámites. No, lo que pasa es que no nos interesa estar reconocidos por tan nefasta, corrupta y decadente institución.

 

Pues si por eso somos a-u-t-ó-n-o-m-o-s, porque no nos manda la SEP.

 

No sólo la EAEZ sino todo este Caracol que canta al Universo, es, somos, integrantes del Congreso Nacional Indígena, el CNI.

 

En el CNI están, estamos, los pueblos y organizaciones  indígenas de México que estamos en rebeldía y en resistencia, contra el capitalismo y contra los malos gobiernos.

 

Y es que quienes hacemos cantar este Caracol, nos reconocemos  como descendientes de los antiguos habitantes de estas tierras. O sea que reconocemos nuestra matriz cultural en el mundo náhuatl. Por eso nos decimos “mazehuales”, porque somos pertenecientes a la cultura náhuatl.

 

Nuestra lucha es por los derechos y la cultura indígenas. Nuestra razón de ser y actuar son los Acuerdos de San Andrés, que son los acuerdos firmados entre el gobierno federal y los pueblos indígenas de México en 1996, en la comunidad indígena tzotzil de San Andrés Larrainzar, en el estado de Chiapas.

 

Estos Acuerdos de San Andrés fueron traicionados en 2001 por el Estado mexicano. Los traicionaros vilmente los 3 poderes de la nación: el ejecutivo, el legislativo y el judicial.

 

Por eso nuestra rebeldía.

 

Por eso nuestra resistencia.

 

Por eso estamos en la construcción de nuestra autonomía.  Porque como mazehuales que somos, tenemos derecho a llevar a cabo nuestra autonomía política, económica, cultural, espiritual y, claro, educativa.

 

2005 y 2006 fueron años difíciles para este espacio en rebeldía y en resistencia. Este Caracol fue allanado por la policía estatal. Llegaban camionetas con policías, y estos se bajaban y andaban  por este terreno completamente armados. En una ocasión entraron militares armados; además nos han mandado espías militares.

 

Y es que  según los gobiernos estatal y federal, pensaban que aquí estábamos formando una célula  guerrillera. No es ningún secreto que actualmente en México, en varios estados del país, operan grupos guerrilleros.

 

Pero nosotros aquí, no creemos en la fuerza de las armas, no creemos en la violencia. Lo único que tenemos aquí es herramientas para trabajar: pico, pala, machete, rastrillo, martillo. También tenemos libros, no tantos como quisiéramos, y es que pasa que luego vienen a pedirlos prestados y ya no los devuelven.

 

Pero lo que más tenemos son ideas, y esas son apruebas de balas y golpes.

 

Como Escuela, hemos recibido invitaciones de otras escuelas y universidades para participar en conferencias, mesas redondas, debates.

 

La propia presidencia municipal de Huitziltepec (en papel membretado, con sellos oficiales y firma del presidente municipal y del regidor de educación) nos ha mandado invitaciones para participar en los  tradicionales desfiles escolares, junto a las demás escuelas.

 

Además, hasta aquí llegan estudiantes y maestros de la Buap, la Unam, la Uam, la Ibero…ya no a tomar clases sino a dialogar, a compartir pensamientos e ideas y preocupaciones acerca de lo que pasa en México y el mundo.

 

Por eso, y más, decimos que somos una Escuela, que existimos y que hoy cumplimos 11 años.

 

6

 

  1. Al lugar donde queremos ir, no hay camino.

 

En agosto del 2013, apenas a unos días de iniciado el ciclo escolar, la niña Fernanda Ortiz Sánchez, del quinto año grupo B, de la primaria Aquiles Serdán de Santa Clara Huitziltepec, fue agredida por su maestro: Onésimo Mota.

 

Ya cerca de la hora de la salida, y frente al grupo, la regañó y le  propinó tremendo coscorrón. La niña Fernanda salió llorando de la escuela, pasó   al trabajo de su mamá para contarle lo ocurrido. Le dijo a su mamá que no quería ir al día siguiente a la escuela y encontrarse con su agresor.

 

El maestro Mota, valientemente, negó lo ocurrido, les dijo a sus alumnos que no habían visto bien, que nomas se lo habían imaginado. Aunque yo personalmente hablé con un par de ellos y confirmaron lo expresado por Fernanda.

 

La mamá de Fernanda buscó justicia para su hija. Pero se enfrentó a la complicidad y la corrupción de la propia SEP. El sindicato,en todo momento, protegió y defendió al maestro. También quedó claro que la Comisión Estatal de derechos Humanos es sólo una careta del estado, con una deficiente capacidad para solucionar conflictos.

 

La única opción que ofrecía la directora de la primaria fue cambiar a Fernanda de grupo, como si ella fuera el problema y no el maestro. En realidad, esa no era ninguna opción, pues  en el quinto A daba clases el maestro Genaro, conocido y temido por sus características agresiones, tan normales, a sus alumnos.

 

La propia madre de Fernanda, la señora Herminia Sánchez García, fue agredida de niña por el maestro Genaro. Y no fue la única. El maestro Genaro les aventaba  lapiceros, les daba de coscorrones o les enterraba su larga uña.

 

O sea que el caso de la niña Fernanda no es, de ninguna manera, aislado; se enmarca dentro de la violencia ejercida en dicha institución. Muchos, muchos casos los hay en la primaria Aquiles Serdán de agresiones físicas, psicológicas y verbales, de castigos humillantes y degradantes; como mandar a una alumna a pararse dentro del bote de la basura porque, según el maestro, es el lugar donde pertenece y debe estar.

 

Pero la violencia institucional de la SEP va mucho más allá.

 

Hombres viejos de este pueblo han contado cómo ellos vieron y vivieron los castigos que daban los maestros a los alumnos que cometían la osadía de hablar en lengua náhuatl, en “mexicano”, como se le dice por acá.

 

Al escuchar que un niño hablaba en “mexicano” el maestro procedía a darle de varazos detrás de las rodillas, con la advertencia de que “ya no van a hablar así”.  Esta lamentable situación fue parte del proyecto vasconcelista educativo, quien, por cierto, fue el fundador de la SEP, en el que alfabetizar era sinónimos de “castellanizar”.

 

Sí, efectivamente, hubo una estrategia de Estado para exterminar las lenguas indígenas  e imponer  el “español”, como lengua oficial.

 

Desde la Conquista española hasta el primer tercio del siglo XX, o  sea por 4 siglos, aquí en Huitziltepec se habló y se conservó la lengua náhuatl. Pero lo que la Iglesia católica no logró en siglos, el Estado mexicano  lo consiguió en unas cuantas décadas.

 

Así que nosotros, aquí en Huitziltepec,  no “perdimos” la lengua náhuatl, como el despistado que deja algo mal puesto, descuidado. A nosotros nos quitaron violentamente la lengua y de eso, hay responsables: Aquiles serdán y la Secretaría de Educación Pública.

 

Ingenuos, en este pueblo, muchos se creen el cuento de que las escuelas  públicas son “algo bueno” para la personas, para este pueblo. Falta cuestionarse para qué nos educan así, a quién le conviene, a quién le sirve y beneficia que esto funcione así.

 

Hay que cuestionarse el papel mismo de la educación oficial.

 

Pero regresando al caso de la  niña Fernanda Ortiz Sánchez, la única opción que le daba el sistema era resignarse, olvidar y aguantarse.

 

Nuestro trabajo y el de quienes aquí resistimos, es el de crear opciones. Y eso es la EAEZ, sólo eso: una opción.  Una opción que Fernanda y su mamá decidieron tomar.

 

Y ya pasaron 2 años. La niña Fernanda ha crecido física e intelectualmente. Está aprendiendo a entender y comprender el Universo, la Naturaleza y la sociedad. Está aprendiendo; tan sólo en matemáticas, mientras  sus ex compañeros llevan hoy el libro de texto de primero de secundaria, Fernanda está por terminar el libro de texto de tercero, y pronto empezaremos el de bachillerato.

 

Herminia Sánchez García fue alumna de esta escuela, aquí tomó sus clases de secundaria abierta. En la presidencia municipal le entregaron su certificado y le tomaron fotos para presumirla en su informe y decir que están haciendo “algo” por la educación. Ahora su hija estudia aquí.

 

Ahora, los hijos e hijas de quienes alguna vez fueron mis alumnos, empiezan a venir a tomar clases. Sí, sin tanto escándalo, sin tanta bulla, sin aspavientos… está ocurriendo un cambio generacional.

 

Otra educación es lo que somos, es lo que ofrecemos. Una educación en la que estamos interpretando el mundo desde nuestra realidad.

 

5

 

 

 

  1. Otro mundo es posible.

 

Hace unos días, el sábado pasado, 19 de diciembre, decenas de personas se concentraron frente a la presidencia municipal de Huitziltepec en una especie de mitin político.  Estaban ahí para  “pedirle cuentas” al actual presidente municipal.

 

Quienes encabezaron dicha movilización, fueron ni más ni menos que Fernando García Santos y Oscar Gómez Centeno, quienes fueron presidentes municipales respectivamente en los periodos 2005-2008 y 2008-2011. Durante sus administraciones se cometieron toda clase de abusos, trampas, fraudes y malversaciones.

 

En el caso del primero, Fernando G. S., fue la sindico municipal, Norma Cortes,  demostró, con la documentación correspondiente, la fétida corrupción del panista. Durante su gobierno, sus familiares y amigos se repartieron terrenos de la comunidad a su gusto y antojo.

 

En el caso del segundo, Oscar G. C., inauguró obras que nunca se completaron o existieron ; como  la carretera a Xochitlan, en centro de maternidad, o el pozo que está aquí cerca sobre la carretera, el cual sabían que no tenía agua, pero lo importante  era quedarse con el recurso. También apoyo, dio  mucho dinero,  a la campaña de Fernando G. S., pues recuerden que éste se intentó reelegir.

 

En fin, que largo sería hacer un recuento de las acciones de ambos personajes, quienes también estuvieron al frente del conflicto de 1999, cuando tomaron la presidencia municipal y hubo violentos enfrentamientos y acciones, y ellos eran perredistas. No tienen vergüenza y ninguna autoridad moral.

 

En el colmo del cinismo y el descaro, ahora ellos reclaman cuentas claras y honradez. Oscar por ejemplo, este sábado llamaba a las personas que por ahí pasaban,  a unirse a su reclamo. Pero:

 

¿Quién les va a reclamar a ellos sus acciones?

 

De entre los inconformes, una voz dijo en tono de reclamo:

 

-¿Y dónde está ese Yacoñooy, ahora que se necesita que informe?

 

Si se refería a nuestro periódico escolar, el Yacoñooy, el Flechador del Sol, pues deberían saber que ya no existe, que el anterior, el numero 26 correspondiente  al mes de noviembre, fue el último número.

 

Pero no se preocupen, falta lo que falta, y lo que falta es un nuevo medio de información y comunicación. Ya sabrán, leerán y escucharan de él. Y en este asunto de nuestros propios medios de comunicación, nadie va a decirnos qué publicar, qué decir, que reportear.

 

Y sí, estamos de acuerdo en que hay una profunda crisis política a nivel municipal.

 

Pero a nosotros no nos preocupa el dinero que desde arriba viene. Está manchado, es producto de la corrupción y del crimen, está ensangrentado.   Como Escuela, nosotros no aceptamos ningún apoyo del mal gobierno, sea éste federal, estatal o municipal. No queremos sus programas y proyectos, no queremos sus limosnas. Queremos, sí, que nos dejen en paz.

 

Meses atrás, los líderes panistas enviaron una carta a la presidencia municipal, la cual mandaron a leer por un altavoz. Así fue como nos enteramos de su contenido. En dicha misiva, los panistas exigen más “apoyo” a la educación, que se construyan calles y carreteras, y hasta un hospital.

 

Ya dijimos que para nosotros, la educación no es asunto de dinero. Nosotros  no exigimos “cuentas claras” a quien de por sí se vive de la corrupción y las transas.

 

Nosotros, como Escuela, exigimos, sí, justicia para la regidora asesinada: Mercedes Vázquez Romero. Hasta donde da la investigación seria y científica de este horrendo crimen, no hay duda de que la bala fue disparada a quemarropa desde dentro del auto. Y que  quien manejaba el auto era el cacique priísta, Ardelio Herrera.

 

Ardelio Herrera es quien pone e impone candidatos priístas, quien cobra en la nómina municipal, quien tiene gran poder político en este municipio. Sus declaraciones en cuanto al crimen son, por decir lo menos, contradictorias: que unos hombres armados los atacaron, que la regidora bajó al baño …  Pero la trayectoria e impacto de la bala y demás elementos respaldados por la criminología permiten asegurar que el asesino fue él: Ardelio Herrera.

 

Ya hemos dicho que sin verdad no hay justicia. Pensamos que tiene que conocerse  la verdad de los que pasó aquella noche, pero también la verdad acerca de la relación entre Ardelio Herrera y el actual gobierno municipal.

 

Nosotros no queremos un hospital, ni público ni privado para Huitziltepec.

 

Hace unas semanas, en esta aula estuvo impartiendo clases un alumno de medicina egresado de la UNAM. Él nos habló acerca del negocio en el que el capitalismo ha convertido la salud. Hablo de las farmacéuticas, empresas trasnacionales que lucran con la enfermedad y la muerte de millones de seres humanos. De esas clases surgió una idea y una alternativa: una clínica autónoma.

 

Una clínica autónoma que llevará por nombre “Tomikiztekiu”. La cual girará alrededor de la idea de que el capitalismo, con su forma de vivir, es el responsable de incrementar enfermedades como la diabetes y el cáncer, que tantos estragos están causando en este pueblo. Que tenemos que cambiar nuestra forma de vivir, nuestros hábitos, nuestra alimentación.

 

Como verán, muchos trabajos  tenemos en este Caracol que canta al Universo. La EAEZ es sólo una parte de todo esto. También están: la Piramide guadalupana, el Centro de Atención Integral a la Mujer Zihuapilé; el Zentro de Estudios Guadalupanos Amoxkali; la panadería y pizzería Huitzitzilin.

 

Pero hoy es el 11° aniversario de esta:

 

La Escuela Autónoma Emiliano Zapata.

Cuyo lema es: “porque somos iguales, tenemos derecho a ser diferentes”

 

Gracias.

Gracias a ustedes por acompañarnos.

Gracias a ustedes por mirarnos y escucharnos.

Y sí, ya se mira el horizonte.

 

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