• El maestro Filo llegó al Colegio de Historia con el rostro cubierto con un paliacate guadalupano.

  • El director mandó a los guardias universitarios a sacarlo.

 

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Al mediodía del viernes primero de abril del presente (2016) Job Morales Luna, alumno del Colegio de Historia, presentó su examen profesional para obtener el grado de Licenciado en Historia con la tesis:

 

“Los Braceros de la Mixteca Poblana: el caso del municipio de Santa Clara Huitziltepec  1955-1964”

 

El joven historiador,  originario del municipio de Huitziltepec, invitó a familiares y camaradas a presenciar dicho examen. Entre los invitados estaba el maestro Filo, rector y conserje de la Escuela Autónoma Emiliano Zapata (EAEZ), integrante del Congreso Nacional Indígena,  la cual se encuentra en el Caracol que canta al Universo, en el mismo municipio.

 

Minutos antes de la hora indicada, el maestro Filo, en compañía de un alumno y dos promotores de educación de la EAEZ,  entraron al edificio que alberga el Colegio de Historia, en  el centro de la ciudad de Puebla.

 

Apenas acababan de subir las escaleras que conducen al aula magna “José María Iglesias” cuando una guardia universitaria los alcanzó para preguntarles el motivo de su visita. Después de que los invitados explicaron la razón de su presencia, la guardia se dirigió al maestro Filo diciéndole que no podía estar en las instalaciones universitarias con el rostro cubierto. Y es que resulta que debido a la afección de una parálisis facial hace algunos meses, el maestro Filo optó por cubrirse el rostro con un paliacate.

 

Insistente, la guardia universitaria reveló que el propio director de la institución le había  dado la orden de abordarlo;  el maestro Filo le aclaró que la razón por la que se cubre el  rostro; la guardia se retiró. Momentos más tarde la guardia regreso con un paquete de cubre bocas, manifestando que de parte de la coordinación, le exigían que se quitara el paliacate y se pusiera un cubre bocas, a lo cual el maestro Filo se negó rotundamente.  La guardia se volvió a retirar para regresar poco después pero acompañada de otro guardia universitario.

 

La situación se complicaba, pues ahora ambos guardias le pidieron expresamente que saliera del edificio universitario.  El maestro Filo declinó la “amable” invitación que los guardias le hacían, les manifestó que permanecería ahí sentado  hasta que llegara el alumno que lo había invitado, y que sólo si Job Morales Luna se lo pedía, él se retiraría inmediatamente.

 

Los guardias universitarios insistían en que  eran órdenes directas del director; que había un reglamento  que prohibía el uso de paliacates sobre el rostro y que de no retirarse por voluntad propia procederían a llamar a más elementos de seguridad para echarlo de dicha facultad. El maestro Filo les respondió que él no estaba ahí para visitar al director, que lo del reglamento era un absurdo y que la imagen de los guardias universitarios sacándolo violentamente  de una universidad pública no dejaba de ser de interés para medios de comunicación, redes sociales y organizaciones de derechos humanos.

 

En esos momentos llegó hasta la entrada del salón el maestro Pablo, lector de la tesis que estaba por presentarse y maestro de dicha facultad. Los guardias se dirigieron entonces directamente a él, informándole lo que estaba ocurriendo.

 

Afortunadamente, la presencia del maestro Pablo  distendió la situación. Les expresó a los guardias universitarios que no sólo conocía al maestro Filo sino que él mismo  había estado en la EAEZ; que varios maestros y alumnos de esa facultad también lo conocían; que el uso del paliacate es parte de su identidad; que es un activista social y que tiene relaciones con  organizaciones de derechos humanos.  Lo guardias universitarios  se retiraron y ya no volvieron.

 

Luego llegó el alumno Job Morales y la presentación de su tesis dio inicio, el maestro Filo se sentó hasta adelante para escuchar con atención.

 

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Ya en el brindis, y después del unánime veredicto del jurado, el maestro Filo se tomó un par de copas de vino y conversó con algunos de los ahí presentes. Se enteró que recientemente en esa facultad hubo una gran inconformidad de parte de alumnos y personal docente por las intenciones del director de colocar cámaras de vigilancia por toda la facultad con miras a establecer una universidad de corte orwelliano; del decadente programa de estudios de la carrera de historia; de la inconformidad ante el autoritarismo de las nuevas autoridades universitarias… y más.

 

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Por último, cabe destacar que el maestro Filo es un mazehual, es decir, una persona cuya  matriz cultural se enraíza en el antiguo mundo náhuatl. Así, en el contexto de los derechos y la cultura indígena, en agosto del año pasado, decidió  llevar a cabo una manda, es decir, una promesa de carácter religioso.

Como ya se mencionó anteriormente,   a raíz de su parálisis facial optó por cubrirse el rostro; pero además,  le prometió  Tonantzin-Guadalupe, Nuestra Venerada Madre,  cubrirse el rostro de manera permanente, o sea de por vida,  a cambio de ¡Justicia para Ayotzinapa!  Lo cual le da a todo este asunto un carácter  también político.