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  • Hace más de 3 meses, el señor José Burgos cercó un predio  de la comunidad por donde pasa un camino; impidiendo el paso a las varias familias que por ahí transitan para llegar a sus hogares y a sus huertas de pitaya.

 

  • Los afectados  tienen que rodear el cerro para llegar a sus casas, a las que por estar en lo alto  no les llega el servicio de agua potable; normalmente compran pipas de agua, pero ahora, con el camino cerrado, no pueden abastecerse del vital líquido. Varios de los vecinos dependen  económicamente de la pitaya, la cosecha ya se acerca y no pueden pasar por el camino que lleva a  a sus huertas.

 

  • El reluciente gobierno municipal priísta muestra una deliberada ineptitud  para solucionar el conflicto. El presidente municipal, Julián Vázquez, alega que es éste un conflicto político en su contra; pero los afectados e inconformes pertenecen  a todas las tendencias políticas, los hay incluso quienes votaron por él.

 

 

 

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El pasado viernes 27 de diciembre del 2013, el señor José Burgos empezó a cercar un predio que, a decir de los más viejos pobladores,  ha pertenecido a la comunidad de Dolores Hidalgo desde que tienen memoria.

 

El predio en cuestión, unas 2 hectáreas, es parte del jagüey;  y por este atraviesan 3 caminos. El  señor José Burgos sólo dejó el libre acceso a uno de estos caminos, ya que por el transitan sus familiares. Los otros dos caminos quedaron cerrados.

 

Ante tal acción, varios vecinos afectados se reunieron y dieron parte al presidente auxiliar, Emeterio Simón, informándole lo que estaba ocurriendo: un ataque a las vías de comunicación

Pero el presidente auxiliar no los apoyó, por el contrario,   les aseguró que el señor José Burgos tenía sus papeles en regla.

 

Como era época vacacional, los afectados  esperaron hasta el mes de enero para presentarse ante el entonces presidente municipal de Huitziltepec, Ángel Osorio Nicolás, quien les advirtió que eso iba a ser un proceso largo, que su administración ya iba de salida y que mejor hablaran directamente con el presidente municipal electo, Julián Vázquez Ramírez.

 

Así lo hicieron y se pusieron en contacto con la síndico municipal de la nueva administración municipal, Deisy Lirios,  y empezaron  a indagar sobre la situación de los terrenos. El primer día hábil de la entrada en  funciones del  nuevo Ayuntamiento municipal,  17 de febrero, presentaron sus demandas por escrito.

 

El asesor jurídico del actual Ayuntamiento,  José Silva, les aconsejó a los afectados que involucraran a la comunidad y que llamaran a una asamblea.

Dicha asamblea quedó convocada  para el día 2 de marzo.

 

 

 

A esta reunión del 2 de marzo llegaron el presidente municipal, Julián Vázquez, la sìndico municipal, los afectados, vecinos de la comunidad y el señor José Burgos. Este último afirmó tener posesión del predio desde 5 años atrás, pero no mostró la documentación que lo amparara.

 

Los afectados mostraron la copia de un acta levantada en 2003, firmada por el entonces presidente municipal, Edgar Herrera, y el síndico municipal; el entonces presidente auxiliar de Dolores Hidalgo, Roberto Vázquez, y regidores; por el comisariado ejidal y por personas de la comunidad. En esta acta se reconoce que el lugar pertenece a la comunidad.

 

Julián Vázquez le pidió a la gente que se presentara en la presidencia municipal, en Santa Clara Huitziltepec a la semana siguiente para que él les diera una solución.

 

La gente le cuestionó el que  la reunión se tuviera que llevar a cabo en Santa Clara si el conflicto era en Dolores Hidalgo.

El presidente municipal aceptó que el lugar del encuentro fuera en dicha  junta auxiliar, Dolores Hidalgo, el sábado 8 de marzo a las 12 del día. Les pidió a ambas partes que llevaran sus documentos correspondientes.

 

Para esta reunión del 8 de marzo  Julián Vázquez mandó a la síndico municipal, Deisy Lirios, a que se presentara ella sola a la reunión, pues él estaba muy ocupado, con su asesor jurídico, organizando la celebración del Día Internacional de la Mujer, en la cabecera municipal.

 

Ya iban a ser la una de la tarde, por lo que se sugirió empezar la reunión, ya que el señor José Burgos había advertido que el nomás iba a esperar una hora. La reunión  se llevó a cabo en la parte superior de la presidencia auxiliar; dio inicio y formaron una comisión de 3 personas para ir a llamar a Julián Vázquez, quien llegó ya  cerca de las 2 de la tarde.

 

El presidente municipal, acompañado del asesor jurídico, se incorporó a la reunión. Los afectados presentaron escrituras debidamente notariadas de sus propiedades.

 

El señor José Burgos presentó  copias de sus 2 “documentos”:

 

  • Una hoja escrita a máquina de escribir, con fecha de 1979. Una especie de contrato privado, en el que se estipula que la señora  Graciela Claudio Cortes (cuñada del señor Burgos y quien al momento de la transacción tendría unos 30 años) vendió el predio a José Burgos. También indica que al tiempo de la compra-venta, la  señora llevaba ya 20 años en posesión del predio. ¿Se lo vendieron a ella a la edad de 10 años? – se pregunta uno de los miembros de la Comisión

 

  • Unas hojas  con fecha de 1886, otra “escritura privada”, a nombre del señor Benito Cortes, la cual, en opinión del abogado de los afectados ni siquiera es  de la época (lo cual deduce por el tipo de papel, las estampillas y otras características); asegurando que es una simple copia de un escrito hecho recientemente. Cualquiera pudo haberlo escrito en una maquina de escribir – afirma otro de los miembros de la Comisión.

 

 

Abajo, entre los pobladores de la comunidad de Dolores Hidalgo, los ánimos se estaban exacerbando , no estaban conformes con que la reunión se estuviera llevando a cabo a puerta cerrada, y no  frente  a todos.

 

Luego de un rato bajó el abogado de los afectados, quien le dio a conocer  a los pobladores de Dolores   la calidad de los documentos presentados por José Burgos, los cuales carecían de valor legal; y también les manifestó que por Usos y Costumbres, el cabildo municipal sólo tenía que declarar el terreno como parte de la comunidad y el asunto estaría arreglado.

 

Cuando el presidente municipal bajó, la gente, enojada, lo enfrentó con reclamos y gritos. Le echaron en cara el que ni siquiera conociera  el predio en cuestión; por lo que le exigieron que fueran en esos momentos al lugar de los hechos.

 

Ya frente al predio cercado,   algunos ya estaban  dispuestos  a cortar los alambres y abrir el camino; pero Julián Vázquez les pidió que lo “aguantaran”, que le dieran chance de consultar.  Para esos momentos, ya la policía municipal  se había hecho presente.

 

El asesor jurídico les propuso a los inconformes que organizaran una comisión para negociar. Entonces se dirigieron todos (el afectador, los afectados y las autoridades)  a la presidencia municipal, en donde surgieron 4 propuestas:

1. Que José Burgos cediera  el paso en los caminos del paraje conocido como el Jagüey.

2. Que durante el litigio nadie hiciera uso de del predio, ni los afectados ni el señor José Burgos.

3. Que se le pagaran a José Burgos 150 mil pesos para que cediera el predio a la población.

4. Que José Burgos cediera 4 metros y su colindante otros 4  para dejar libre  un camino de 8 metros de ancho.

 

 

La Comisión expresó que no podía decidir por sí sola, así que pidió algunos días para llevar la propuesta, en asamblea, a la población de Dolores Hidalgo.

 

En su reunión con los habitantes de Dolores Hidalgo, la comisión ciudadana expuso las opciones a seguir, y el hecho de que el José Burgos carecía de documentos legales sobre el predio.

Tomaron en cuenta que de irse a juicio, les iba a tomar mucho tiempo y mucho dinero; también  tenían bien presente que José Burgos es un hombre rico y por lo tanto puede comprar autoridades y abogados corruptos  para conseguir quedarse con el predio.

Ellos, los afectados y la población,  lo que querían era que esos terrenos y los caminos vuelvan a ser de la comunidad. Por lo que al final, la mayoría voto por la opción de pagarle a José Burgos los 150 mil pesos que pedía, pero que al menos la mitad fuera aportada por la presidencia municipal.

 

Esa misma semana llegó José Burgos a la presidencia municipal para hablar con Julián Vázquez, subió a su oficina y permaneciendo largo rato, a puerta cerrada.

 

El 11 de marzo, ante la  respuesta  de la Comisión  a la presidencia municipal, Julián Vázquez les especificó que para darles una respuesta, primero tenía que llamar a junta de cabildo para el día siguiente, para llegar, como Ayuntamiento,  a un acuerdo sobre el asunto del dinero.

 

En dicha reunión de cabildo,  la mañana del 12 de marzo,  después de un largo “estila y afloja” entre los regidores de Santa Ana Coapan y Dolores Hidalgo, se llegó al acuerdo de que el H. Ayuntamiento de Huitziltepec pondría 75 mil  pesos como tal.

En la tarde, cuando se presentó la comisión, Julián Vázquez les informó que el cabildo había decidido entregarles los 75 mil pesos, pero que estos les serían descontados de sus participaciones como junta auxiliar.

Julián Vásquez estaba mal informando a la Comisión, pues en la junta de cabildo  habían acordado descontarles esa aportación de las participaciones a la junta auxiliar de Dolores Hidalgo.

La Comisión se negó a aceptar esa propuesta, pues estaban solicitando apoyo de la presidencia, no un préstamo.

El viernes 14 de marzo, a la 1 y media de la tarde se reunieron los regidores y la Comisión  para dar a conocer al señor José Burgos que el presidente municipal le iba a entregar los 150 mil en dos pagos con un mes de diferencia.  El señor Burgos no aceptó, quería todo en riguroso contado.

 

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El  domingo 16 de marzo se reunieron  en asamblea en Dolores.  Esa asamblea ya no la hicieron frente a la sombra que se encuentra frente a la presidencia auxiliar, sino dentro de las propias instalaciones.

Decidieron llevar a cabo un control de asistencia, pero algunos de los que ingresaron se negaron a firmar. Finalmente decidieron aceptar que 75 mil pesos se les descontaran de sus participaciones como junta auxiliar y que los otros 75 mil lo pusiera el ayuntamiento municipal.

 

 

El martes 18 de marzo, en la presidencia municipal, se reunieron la Comisión,  miembros del gobierno municipal y el señor José Burgos.

Julián Vázquez, en carácter de presidente municipal, le informó al señor José Burgos que en una semana tendría el dinero, a cambio, le pidió que le entregara sus escrituras y sus últimos 3 recibos de pagos prediales.

 

Para sorpresa de todos, el señor Burgos respondió que no era el pueblo de Dolores Hidalgo, sino un grupo de revoltosos quienes le querían arrebatar su terreno; que no podía soportar las bajezas en su contra (el que la Comisión hubiera pedido que firmaran para entrar a la reunión y el que hubieran mostrado sus “documentos” a los ahí reunidos); se puso de pie y expresó que ahí moría la negociación. Amenazó con irse a juicio.

 

En caso de irse a juicio ni la población ni la Comisión  pueden hacer algo al respecto, pues el juicio sería entre el municipio de Huitziltepec y el ciudadano José Burgos. Quien llevaría el juicio sería la síndico municipal, la encargada de resguardar, y defender,  los bienes  del municipio de Huitziltepec y, por supuesto, de garantizar la integridad del territorio municipal.

 

El miércoles 2 de abril se presentó la Comisión ciudadana en la presidencia municipal. Julián Vázquez les dijo que iba a convocar a un cabildo extraordinario y que además iba a consultar a una tal Isabel Merlo, quien es delegada de alguna dependencia que trata asuntos ejidales y agrarios.

 

El viernes 4 de abril, la Comisión regresó a la presidencia municipal por una respuesta. Julián Vázquez les dijo que va a consultar, que todavía no podía darles una respuesta.

 

Tal parece que la presidencia municipal, con Julián Vázquez al frente, nomás le está dando vueltas al asunto; pareciera que no le importan los afectados.

Mientras, el señor José Burgos está ganando tiempo – a decir de la Comisión- para hacerse de documentos legales  y, al final, quedarse con el predio.