Este museo rescata el pasado de la cultura náhuatl pero actualizándolo al presente. Es un museo vivo que está en constante cambio conforme los otros guadalupanos van andando.

Próximamente imágenes de la galería permantente-impermantente del MGCN:

TLAKUILO: la historia NO oficial de las apariciones guadalupanas.

Jesucristo, hijo de la virgen María, vino al mundo a salvarnos”, es lo que predica la Iglesia católica, misma que lleva 490 años de haber sido impuesta de manera brutal, violenta y asesina, en estas tierras.

Esta exposición se atreve a cuestionar, es decir, a hacer sencillas pero inquietantes preguntas: ¿De qué? ¿De qué hemos sido salvados los habitantes originarios de estas tierras?

Del pecado original, aquel que cometieron nuestros primeros padres: Adán y Eva”, responderá seguramente la institución religiosa más nefasta en la historia de la humanidad.

¿Adán y Eva? ¿Qué acaso ambos personajes no pertenecen a los mitos del pueblo judío? ¿Acaso no la historia de los judíos empezó hace 3,800 años, cuando su profeta Abraham salió de la antigua ciudad de Ur, en el Medio Oriente? ¿Qué no los restos humanos más antiguos en este continente datan de hace 30, 000 años? ¿Son los pueblos indígenas de México descendientes de una pareja judía, Adán y Eva, o de los Olmecas?… Esta exposición pone en claro que la actual Iglesia católica, como institución, es la misma que en 1493 concedió estas tierras y a sus habitantes al reino de Castilla y Aragón; es la misma que persiguió y asesinó a la antigua religión náhuatl.

Esta exposición es una pequeña y morena voz que grita: “Los pueblos indígenas de este pedazo de tierra que hoy llamamos México tenemos una historia propia; NADA tenemos que ver con la historia de los judíos; NADA tenemos que ver ni con la Biblia ni con los personajes y lugares que en esta mencionan; NADA tenemos que ver con la virgen María ni con su hijo, Jesucristo.

La Historia de los pueblos indígenas no está en Jerusalén, Belén o Nazaret, las cuales se encuentran a varios miles de kilómetros de distancia; sino aquí, en estas tierras, en Teotihuacán, Tajin, Chichen-Itza, Monte Alban, Cholula, Santo Nombre… Los 5 siglos que lleva impuesto el cristianismo en Mesoamérica son apenas un parpadeo en la larga historia de 30 siglos de los pueblos que la han habitado.

Cuando hablamos de derechos y la cultura indígena, muchos ingenuos, sonriendo burlonamente, inmediatamente se hacen a la idea de que pretendemos dar un vuelco al pasado, de que pretendemos volver a usar taparrabos y adorar a las antiguas divinidades. Pero se equivocan, el asunto es mucho más serio; nosotros estamos cuestionando el papel que ha desempeñado el cristianismo, en cualquiera de sus variantes, en la enajenación, dominación, explotación, represión, saqueo y despojo de la civilización occidental sobre los pueblos indígenas, desde hace 500 años hasta la fecha, lo cual no es una opinión sino una descripción.

De esto trata este museo, el cual fue creado expresamente para albergar esta exposición.

Entre las personas que han visitado este espació está un joven estudiante de la universidad del Claustro de Sor Juana, en la ciudad de México, y quien opina que:

“… de verdad sobrepasa los límites convencionales de cualquier museo, pues bien parece un templo de la tradición náhuatl…”

Maestro Filo

Autor de la obra

Junio del 2011

Museo Guadalupano de la Cultura Náhuatl